Judith Egger y Oliver Westerbarkey exploran las innumerables formas de la naturaleza de manera lúdica en su arte. En su primera exposición conjunta, se centran en lo que está oculto bajo tierra. Judith Egger investiga en esculturas, dibujos, instalaciones fotográficas y vídeos qué impulsa el constante devenir y desaparecer en la naturaleza. Los dioramas a gran escala de Oliver Westerbarkeys, compuestos de materiales naturales, simulan la naturalidad de forma creíble, planteando así la pregunta sobre la frontera entre naturaleza y arte. La exposición invita a reflexionar sobre nuestra percepción. No todo lo que vemos es verdad y los agujeros inofensivos también pueden ser trampas en las que caemos inesperadamente.
Horario: Martes – Viernes 11 – 17; Sábado, Domingo, festivo 13 – 17
